Factura electrónica 2019, todo lo que hay que saber

La versión 3.3 del CFDI trae consigo transformaciones que ayudan a hacer más eficiente el proceso. Descubre cuáles.
A más de un año de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) considerara obligatoria la nueva versión de la factura electrónica 3.3 como único medio de comprobación fiscal válido, tanto personas físicas como morales han enfrentado retos importantes en su adopción, sobre todo aquellas quienes no cuentan con un asesoramiento oportuno o conocimientos contables previos.
 
El nuevo Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) representa un esfuerzo del SAT por brindar un mejor servicio, combatir prácticas indebidas y errores. Busca resolver problemáticas como: emisión de comprobantes a receptores ficticios, poca eficiencia en el proceso de facturación, complejidad en el cálculo de impuestos y estandarización en la información inexistente.
 
De acuerdo con el Informe Tributario y de Gestión del SAT, el padrón de contribuyentes a junio de 2018 estaba conformado por 68.4 millones de registros, lo que significó un aumento de casi 7 millones (11%).
 
Durante el primer semestre de 2018 se emitieron poco más de 3 mil 222 millones de facturas electrónicas, es decir, 206 por segundo en promedio. El número acumulado de facturas emitidas llegó a 36 mil 464 millones. "Las cifras indican el nivel de adopción y control, sin embargo, hace falta revisar cómo se adaptan las empresas a las nuevas obligaciones de la versión 3.3", comentó Fernando de la Mora López, Director Comercial de Contpaqi.
 
La versión CFDI 3.3 cuenta con 22 nuevos campos, 17 catálogos y 46 reglas de validación. "Contempla la estandarización de la captura por medio de catálogos, nuevos tipos de comprobante (nómina y pago), el desglose de impuestos y descuentos por concepto, e incluso la eliminación de datos, como domicilio detallado de emisor y del receptor", detalló  Reyna López Pérez, Gerente de Aspel.
 
Asimismo, agrergó la experta, se incorporaron validaciones al documento, tanto de los datos contenidos (por ejemplo, RFC del receptor y lugar de expedición), como de operaciones aritméticas y condicionantes. También se agrergaron datos que posibilitan un rastreo más profundo de la operación fiscal, como la tipificación del uso del comprobante. Lo anterior proporciona a la autoridad información suficiente y detallada de las operaciones de los contribuyentes. Además, en el segundo semestre del año pasado entró en vigor de forma obligatoria el CFDI de recepción de pagos, así como un nuevo esquema de cancelación de la factura electrónica, dos procesos que también han implicado al contribuyente familiarizarse con nuevas formas de hacer las cosas y tener un mejor control de su facturación.
 
Este reportaje fue publicado en la edición impresa de la revista Boletín de la Computación, año 33, número 397, marzo de 2019. Para conocer el contenido completo, consulta la versión digital en: https://bit.ly/2UsDz7T
 

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Visto 119 veces Modificado por última vez en Martes, 05 Marzo 2019 18:21
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