¿A dónde se dirige el mercado de Smartphones?

El principal reto del segmento de dispositivos móviles es seguir evolucionando para mantenerse vigentes.

Se encuentra recostado plácidamente por la mañana, cuando de repente el inconfundible “ring” del reloj despertador hace notoria la necesidad de abandonar el reino de Morfeo. Perdido en las calles de la ciudad, extrae una Guía Roji del portafolio para identificar fácilmente la dirección que busca. Olvidó su cartera en casa y corre al primer teléfono público para pedir que alguno de sus familiares le lleve algo de dinero al trabajo.

Tal vez, hace algunos años, estas actividades podrían parecerle la solución más práctica posible, sin embargo es claro que la mayoría de estas situaciones pueden resolverse desde el bolsillo de su pantalón. Los smartphones han ganado terreno en nuestra vida de un modo increíblemente rápido y trascendental, estudios de Deloitte indican que 4 de cada 5 adultos cuentan con al menos un dispositivo de este tipo. 

Nada dura para siempre

Cifras de Gartner señalan que las ventas globales de smartphones subieron un 4.3% durante el segundo trimestre de 2016, en comparación al mismo periodo del año anterior; no obstante, la consultora también reveló una contracción general del 0.5%, donde sólo cinco de las diez marcas principales de la industria reportan algún crecimiento. Visto de otra manera, las cabezas del mercado, Samsung y Apple, ven cada vez menor rentabilidad de estos productos. 

Para agosto de 2016, Apple sumaba tres trimestres consecutivos de decrecimiento, con una caída del 7.7% en sus ventas globales, a pesar de contar con el segundo lugar (12.9%) de marketshare. Del mismo modo, con el 22.3% de las ventas de smartphones, es innegable que Samsung también pasa por un periodo poco favorable, particularmente tras sufrir una pérdida de $17,000 millones de dólares gracias al controvertido caso del Galaxy Note 7.

Es así que nos quedaríamos con el tercero en discordia: Huawei, empresa China que ha escalado de manera constante su posición en el mercado hasta englobar 8.9% de las ventas de teléfonos móviles. Contrario a los reyes del segmento, esta firma dice haber crecido 0.9% desde mediados de 2015, alineándose con las expectativas de este año que auguraban alzas menores a dos dígitos para el nicho en general.

Considerando esta fluctuación, ¿qué podemos esperar del mercado de smartphones para 2017? 

 

  • Reinvención tecnológica. Tras una estandarización tecnológica, los fabricantes se enfrentan a la necesidad de innovar para diferenciarse de la competencia, por lo que la incorporación de características disruptivas y consolidación de ecosistemas serán elementos clave en esta carrera armamentista.
  • Derivado de esta homogeneización en la oferta masiva, los especialistas indican un desempeño “flat” en términos de ventas para el cierre de este año; sin embargo, esto impulsará una depuración del mercado que apalancará repuntes en la industria para 2017.
  • Play offs comerciales. Puede observarse una centralización del marketshare, donde firmas chinas como Huawei, Oppo y Xiaomi van ganando terreno contra los líderes tradicionales.
  • Este proceso de reposicionamiento dará oportunidad a otros fabricantes de incorporarse a la competencia, por lo que empresas como Nokia, LG o Google podrían retomar su lugar en el mapa si deciden apostar por propuestas disruptivas.
  • Más que un gadget. El aprovechamiento de estos dispositivos más allá del entretenimiento dicta requerimientos cada vez más especializados, por lo que empezaremos a ver planteamientos para ambientes empresariales o verticales.
  • Esto se adhiere a la tendencia de Internet de las Cosas, donde los smartphones se convertirán en la principal consola de administración de los entornos conectados, lo que haría necesaria una comunicación más eficiente tanto con la infraestructura como M2M.

Drivers de innovación

Es bien sabido por todos que la tecnología, en general, es un mercado fluctuante. No debería extrañarnos, entonces que, tras varios años de bonanza, el segmento de smartphones se enfrente a su primera crisis existencial. Dicen que para conocer el futuro es necesario mirar al pasado, y un ejemplo claro es el desplazamiento de las firmas de telefonía que llegaron a ostentar las mejores utilidades de la industria a espacios menos vistosos en cuestión de segundos, como sucedió con BlackBerry.

El fabricante canadiense revolucionó en su momento la comunicación móvil, añadiendo los primeros esbozos de productividad a los dispositivos de la época. Sin embargo, conforme la evolución tecnológica comenzó a dotar de mayor inteligencia a los equipos, BlackBerry se vio rebasado por su incapacidad de revolucionarse drásticamente y terminó por estancarse como un producto de nicho, pasando de comercializar anualmente 50 millones de dispositivos a contar con el 0.3% de marketshare cinco años más tarde, haciendo inaplazable la decisión de abandonar la producción de hardware para movilidad.

  • Considerando esta historia, los fabricantes de smartphones deben preguntarse en este momento cuales son las tecnologías que irán marcando la pauta de diferenciación, de cara a una nueva generación de dispositivos.
  • Contenido. La experiencia multimedia es uno de los principales catalizadores de cambio, estableciendo el tope de gama en especificaciones de resolución y megapixelaje. Conforme vertientes de 4K, VR y 3D consoliden su adopción a nivel consumo, veremos más frecuentemente las características que soporten esto.
  • Conectividad. Construir entornos conectados podría sonar a un sueño, pero comienza a ser una realidad el programar la preparación del café desde el smartphone o evaluar nuestro desempeño físico para bocetar hábitos más saludables. Esto conlleva la compatibilidad con nuevos estándares de red e integración con otros equipos conectados.
  • Seguridad. Se trate de amenazas cibernéticas o físicas, la protección de la información es actualmente una preocupación general, razón que ha ido apuntalando la inclusión de múltiples factores de autenticación y gestores de seguridad desde la gestión misma.

Borrón y cuenta nueva

Si bien estamos aún en la calma previa a la tormenta, existen algunos precavidos que han empezado a formular propuestas que buscan contrastar directamente con el estándar actual, ya sea en características técnicas o estrategia comercial.

Visualizando la evolución de especificaciones y funciones de los smartphones hacia panoramas similares al del cómputo, HP apuesta por consolidar ambos ambientes en uno. Apalancándose de Windows 10 como OS adaptativo, Elite x3 es el núcleo de procesamiento y puede “proyectar” sus funciones a un entorno de laptop o desktop. Tales características le dan la posibilidad de adaptarse a múltiples modelos de trabajo, desde un solo equipo, apuntando hacia el segmento de negocios que antes reinaba BlackBerry.

Este dispositivo cuenta con chipset Qualcomm Snapdragon 820, memoria RAM de 4GB, almacenamiento interno de 64GB, capacidad para doble SIM e incorpora lector de huella digital. Tiene pantalla de 5.96 pulgadas Gorilla Glass 4 y arquitectura de tres cámaras: trasera de 16MP con flash LED; además de dos sensores delanteros de 8 MP y 2.4 MP con escáner de Iris para autenticación biométrica. 

Otra moneda al aire es la de Google Pixel, que en lugar de orientarse por nichos de mercado, se acerca a la construcción de un ecosistema conectado. Sustituyendo a la línea Nexus, Pixel vira la estrategia de la compañía hacia soluciones integrales, donde Google deja de ser el motor interno para abarcar una fabricación completa de producto, dejando de lado la manufactura tercerizada.

Es así que, aunque los modelos Pixel y Pixel XL parecen la apuesta más ambiciosa de la empresa, estos equipos sirven meramente como el panel de control de una infraestructura #MadebyGoogle, la cual se complementa en el lanzamiento de un router de cobertura escalable, el speaker inteligente Google Assistant, el visor de VR Daydream View y la actualización de Chromecast a 4K.

Contando con características base, los smartphone Pixel y Pixel XL incluyen Android 7.1 Nougat, procesador Qualcomm Snapdragon 821 con tecnología Quad Core a 2.15 GHz, 4 GB de RAM, almacenamiento interno de 32 o 128 GB, lector de huella y cámaras de 12.3 MP en la parte trasera y 8 MP al frente, características enmarcadas en un cuerpo metálico. Se diferencian principalmente en el tamaño, lo que se refleja en una pantalla FHD de 5 pulgadas para el modelo estándar y QHD de 5.5″ en el XL; también existe variación en la batería, ofreciendo alternativas de 2,770 y 3,450 mAh.

Pero tampoco es de despreciar el portafolio de Samsung y Apple, cuyas propuestas se han caracterizado por incorporar desempeño fluido y motores gráficos de alto nivel, razones obvias por las que han logrado mantener un liderazgo sostenido. Si bien ambas firmas recién arrancaron con la promoción de su séptima generación de flagships, el mercado ya ha comenzado a especular respecto a dispositivos futuros, haciendo del iPhone 8 y el Galaxy S8 motivo de debate general.

Entre las principales expectativas de los consumidores, se espera el afianzamiento de las pantallas extendidas con tecnología 4K, arquitectura de cámaras multi-lente, procesamiento de doble chipset, incremento de RAM hasta 6GB o más, así como la adopción puntual de sistemas biométricos. 

Conforme estas tecnologías penetren en el ámbito de consumo, más plausible será la democratización de estos dispositivos, llevándolos a modelos comerciales cada vez más abiertos que brinden al usuario una solución personalizada y a la medida, comprimiendo el espectro de terminales tecnológicas a un solo centro de control.

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