Cloud Storage: Lo que hay que saber

Por sus características inherentes, el almacenamiento en la nube parece ser la solución a los problemas que presentan los Big Data.

Con todo, tienen ciertos bemoles que es preciso conocer para dar a los clientes la mejor opción en la materia.

No sorprende que hoy por hoy el negocio esté en la nube. Este esquema de servicios de TI ha probado ofrecer las ventajas que profesa, como son ahorro en costos, flexibilidad, escalabilidad, agilidad, etcétera. De ahí que, de acuerdo con IDC, este año el gasto en la nube aumentará 25% para alcanzar los $100,000 millones de dólares al término de 2014.

El caso del almacenamiento no es la excepción. De hecho, si bien se estima que el crecimiento anual compuesto (CAGR, por sus siglas en inglés) entre 2013 y 2017 del mercado de storage en general será de 30%, “se trata de un ritmo más lento que el que venía presentando este nicho hace unos pocos años – dijo la analista de IDC, Natalya Yezhkova en un reporte publicado el año pasado–, lo cual se debe a que las organizaciones están adoptando hábitos más inteligentes en la utilización del almacenamiento, como es el almacenamiento en la nube”.

En otro informe más reciente (de febrero pasado), Eric Burgener, director de Investigaciones de Almacenamiento de IDC, comentó que la estimación de esta firma de mercado sobre la capacidad de almacenamiento en la nube es que a finales de año supere los 7 exabytes (EB), es decir, 7,168 petabytes (PB).

La tendencia hacia el también llamado Cloud Storage se ve impulsada por la fuerte demanda de modelos de implementación ágiles y con poco gasto de capital, y de acuerdo con Burgener en 2015 se dará una explosión aún mayor, debido a que las cargas de trabajo con los Big Data influirán en el veloz incremento del modelo de almacenamiento en la nube.

Es visible el amplio negocio que el canal de distribución tiene en sus manos, aunque es importante conocer los bemoles de este tipo de almacenamiento para ofrecerlo a sus clientes en las condiciones adecuadas, generando acuerdos donde todos ganen.

Los retos a considerar

Sin duda, los servicios de Cloud Storage están ganando madurez operativa, pero ello no exime al nuevo modelo de ciertos desafíos todavía pendientes.

De acuerdo con D-Link, el almacenamiento en la nube es, en muchos casos, una alternativa flexible y rentable para tareas de backup y replicación, así como un componente clave en las estrategias de planificación de recuperación ante desastres (DRP, por sus siglas en inglés). Además del respaldo de datos locales de todo tipo de dispositivos (tanto fijos como móviles), es útil para la conservación de información con propósitos de conformidad normativa, por citar un ejemplo.

Las opciones presentadas por D-Link hacen referencia a datos que para todo tipo de organización son clave. ¿Qué hay, entonces, de la seguridad? Y es que, como bien señala José Fonseca, vicepresidente corporativo y director corporativo de Desarrollo Comercial y de Negocios de KIO Networks, entrevistado por Boletín de la Computación, los datos son el activo más importante de cualquier compañía, por lo que es imperativo aprovisionarlos de forma segura y confiable.

Ciertamente, tanto la seguridad de los datos almacenados como en tránsito representan una preocupación dado que el almacenamiento en la nube hereda las bases de la práctica del Cloud Computing. Tales problemas, que se relacionan con gestión de identidades, intercepción de datos y malware, afectan la protección, accesibilidad y privacidad de la información.

En este sentido, Fonseca dejó ver el otro lado de la moneda al mencionar que hacer el guardado en sitios seguros externos al lugar donde se lleva a cabo la operación diaria también disminuye muchas veces el riesgo de pérdida de información por la posibilidad de alguna catástrofe que desencadene en un problema operativo. “En la oferta de KIO Networks la seguridad de los datos está garantizada, aunque en otro tipo de soluciones es posible que se experimente pérdida de información”, dijo.

Otro desafío es el rendimiento, ya que dependiendo de la intensidad del consumo de recursos y del ancho de banda que precise cada compañía, el almacenamiento en la nube puede redundar en problemas de latencia que podrían ser causantes de conflictos mayores en el caso de negocios basados en el acceso masivo a datos, o bien cuando dichos datos sean críticos y exijan altos niveles de disponibilidad.

Punto y aparte representan los usuarios cuya regulación obliga a conservar los registros electrónicos dentro del país y bajo lineamientos específicos, como es el caso de las instituciones públicas.

Para cada uno de los casos anteriores, los clientes interesados en comprometerse con un servicio de Cloud Storage deben considerar sus necesidades específicas y asegurarse de que el prestador del servicio las satisfará. En este punto, los acuerdos de niveles de servicio (SLA) deben ser infaltables.

Asimismo, para la conformación de una oferta en este sentido, hay que tener en cuenta que existe la opción de llevar a cabo el almacenamiento en nubes públicas, privadas o bien híbridas (ver recuadro adjunto).

¿Por qué es “el gran negocio”?

Sin duda, el aspecto financiero asociado al Cloud Storage es factor determinante para el gran despliegue que se ha logrado y que se seguirá incrementando. A decir de Fonseca, este servicio es de 30 a 50% más barato que el almacenamiento tradicional (incluyendo gastos de gestión, consumo energético y espacio físico necesario). Ello es sumamente interesante considerando que “tanto en México como a nivel mundial la demanda de aprovisionamiento está creciendo a tasas de entre 35 y 40% adicional por año, ya que actualmente se conserva mayor información”, explicó el entrevistado.

Además, al basarse en pago por uso, esta práctica convierte los gastos de capital (Capex) en gastos operativos (Opex), lo cual es apreciado por cualquier empresa.

Por otro lado, es innegable que las capacidades y recursos que se obtienen bajo demanda y en función de las cambiantes necesidades del negocio brindan a las empresas usuarias flexibilidad, escalabilidad y agilidad a precios mucho menores. “Todas las compañías tienen una cantidad finita de espacio hacia dónde crecer”, dijo al respecto Fonseca.

 

 

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