Dele sentido a las tendencias, preparando el terreno

Use la adopción reactiva de las empresas para prepararse técnica y comercialmente; así estará listo cuando sus clientes se interesen.

Big Data, Internet of Things, Wearables, Cloud… en síntesis, tendencias que hoy no se ven en la vida cotidiana de las empresas; pero que de no tomar conciencia sobre los tiempos y costos de implementación que requieren esas soluciones robustas, al momento de llegar el Boom para nuestra región, significará volver a ser reactivos ante el cliente. Este es el momento en que el canal debe tomar la batuta de la consultoría e ir tras la planeación, pues cuando sus clientes revisen en su calendario (como sucede con la tenencia vehicular) que la fecha límite ha llegado, las olas podrían hundir a los barcos menos capacitados.

Data Center ha sido y seguirá siendo un gran negocio para el canal. Se trata de una solución desde que fue concebido años atrás desde los famosos Mainframes con literalmente un piso completo. Hoy el espacio ha reducido sus requerimientos físicos y técnicos, pero la complejidad resultante al momento de integrar, continúa siendo un terreno de acción para el canal –tanto por experiencia, como por márgenes.

Entonces qué sucede con la base instalada de pequeños cuartos que funcionan, en algunos casos bajo arrinconados espacios poco transitados, como el “Centro de Datos de la empresa”. La realidad es que el mercado irá empujando como bloques de nieve que caen, las nuevas herramientas de productividad enterrando a estas soluciones básicas. Sucintamente dicho: empresas cada vez menos competitivas. Respuesta inmediata: me urge implementar una solución profesional.

La arquitectura profesional, ¿por qué?

Juan Manuel Pérez Pavón, Product Manager de DataCenter para Comstor México describió que la diferencia entre un servidor de PyME a uno profesional son “simplemente las características y requerimientos. Se requieren en ambos casos que los datos estén disponibles, seguros y la infraestructura sea ágil para la continuidad del negocio – las necesidades son las mismas, sólo cambia el despliegue”, comentó.

Sin embargo, la cantidad de equipo es lo que cambia la necesidad de respaldo, almacenamiento y refrigeración. Pero, recalcó, en todos los sistemas el canal necesita considerar todos los sistemas como una entidad unificada a la medida del costo presupuestado. Para dar una idea más clara de ello, comentó que mientras una PyME puede trabajar correctamente con discos duros mecánicos a 7200 rpm, una empresa grande verá mayor sentido en las unidades de estado sólido porque se entiende que tendrá un mayor volumen de información.

Jacob Toala, Team Leader Cisco en Tech Data complementó al expresar que la ubicación es igualmente capital: acondicionar la energía estable para que no presente fallas, destinar un lugar no propenso a terremotos, sismos, inundaciones. Esto es, la ubicación geográfica es una condicional para saber qué necesita incluir en su plan de actualización.

Justamente hablando de actualizaciones, la programada fecha del 14 de julio de este año, es otra de las variables que debe estar considerando; si bien es importante contar con actualizaciones para la computadora personal, el hecho de que Windows Server declare su fin de soporte técnico, implica una oportunidad para migrar desde el appliance mismo.

Los momentos de decisión

La historia ha demostrado que las tendencias poco a poco bajan. Una vez probadas, resultan ser de gran interés (puesto que al masificarlas, los presupuestos de adopción son asequibles para más perfiles de empresa). Remembrando esta situación, Juan Manuel Pavón expresó que Virtualización era en el 2009 lo que hoy es Big Data.

“Se trataba de un término de moda, no por ello era nuevo ya que el concepto se utilizó en los Mainframes. Fue hasta que los procesadores X86 tuvieron la capacidad de tomar esa ventaja, las empresas cambian de tener un esquema de un solo sistema operativo y una aplicación, con almacenamiento apartado, a esquemas de varios OS en una misma caja. Antes tenías 20 servidores y hoy sólo necesitas de 1: el Data Center se vuelve más elástico, ágil y con ahorros en espacio y mantenimiento”, ejemplificó. Apenas tres años después se hablada de virtualizar las propias redes, el almacenamiento, los escritorios, masificando más esta forma de trabajo (que hoy ha dejado de ser una tendencia a probar).

En el mismo sentido aconsejó al canal estar listo para la nueva ola de adopción de este panorama mercado-tecnología, el cual en su opinión, verá su “boom” en un año o año y medio para nuestro país. Recomendó aprovechar este momento de, entre comillas, calma, para capacitarse. Buscar esa profesionalización desde este momento, puesto que las soluciones demandarán más de dos semanas de capacitación porque son ambientes más complejos tanto en la parte de ventas como de implementación. Es decir, la transición de Distribuidor tradicional a Consultor toca la puerta con mayor intensidad.

“La tendencia es ser un consultor especializado. El usuario final buscará quien resuelva sus necesidades a partir de lo que llamamos ‘solución’. De igual forma es importante que sepa administrarla, de nada te sirve tener un súper Data Center si no sabes asesorarlo. Así que deben ser capaces de resolver todas sus dudas para que le saquen jugo y vean el valor de la inversión en un retorno de inversión palpable”, aconsejó Jacob Toala de Tech Data.

Los cimientos y la migración

Ya sea una actualización o un proyecto desde cero, establecer la casa del que será después el punto neurálgico de la información debe ser altamente planeado. La industria difiere en recomendar desde un 15% a un 30% de crecimiento, considerando el plan esperado por el cliente al mediano plazo; esto incluye migrar del actual CAT5 a fibra óptica o algún estándar en cobre.

Lo que debe medir es el número de servicios en plazos de tiempo. Por ejemplo, tener Comunicaciones Unificadas en los próximos seis meses, es igual a qué aditamentos en un año necesitará ese mismo DC para escalar en personal, dispositivos, infraestructura y mantenimiento.

En el mismo tenor, los especializas recomendaron hacer una migración escalonada, con servicios corriendo en paralelo y que permitan hacer pruebas de continuidad de aplicaciones y sólo hasta que ha agotado el último recurso de testeo, apagar el anterior Data Center para dejar en producción total al nuevo. Un periodo de treinta a cuarenta y cinco días es un tiempo razonable para tal proceso, comentaron.

En esa migración, continuaron explicando, la tendencia es la unificación. Por lo que el proceso de certificación en una sola marca para todo el conjunto de aditamentos que requieren este tipo de Data Center para aplicaciones profesionales, parece ser la flecha que apunta el camino del canal.

 

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