El gran juego de la impresión 3D

Sin duda, al afianzarse significará grandes ganancias para quienes decidan entrar a su juego. Las reglas: conocimiento, creatividad y ganas de romper el status quo.

La impresión 3D, también conocida como manufactura aditiva, está transformando la dinámica de diseñar, construir y mercadear bienes materiales, acelerando los tiempos de desarrollo. No hay que decir más para comprender el impacto que su adopción tendrá en las diferentes industrias, así como, por supuesto, en las empresas que elijan participar en este jugoso mercado, sean desarrolladoras de software, fabricantes de hardware, integradores o distribuidores especializados.

Según los expertos, los sectores más beneficiados son el aeroespacial, arquitectura, automotriz, biomédica, educación y electrónica, además de salud (en específico por la generación de prótesis) y productos de consumo (en particular, calzado). “Desde medicina hasta música, pasando por manufactura y diseño de moda, las aplicaciones que se crean cambian realidades de la noche a la mañana”, dice Felipe Rosales, gerente general de MakerBot para México y América Latina, y añade que es en la educación donde particularmente ha visto un crecimiento mayor. “La impresión 3D aplicada a la educación es el invento más grande desde la imprenta de Gutenberg… y eso hay que capitalizarlo.”

De hecho, esta empresa cuenta con un currículo específicamente diseñado para el aula. Su producto bandera es un ecosistema que integra apps, software gratuito, las impresoras MakerBot Replicator, acceso a la comunidad Thingiverse, y el soporte humano y técnico necesario

En el terreno de juego también están, entre otros: Stratasys, a la que pertenece MakerBot y que tiene soluciones para el mercado industrial en general; Autodesk, con los software Autodesk Fusion 360 (primer CAD en la nube) y Autodesk Print Studio (para la preparación de modelos tridimensionales y de la máquina para el proceso de impresión 3D), y Dassault Systemes que, con la adquisición de SolidWorks, tiene una gama de software en tercera dimensión como SolidWorks 3D CAD (para crear diseños e incluso hacer su preparación para mandarlos directamente a una impresora 3D) y SolidWorks Make (con todo el proceso de personalización de productos 3D basado en la nube).

Xerox Mexicana, pionero en el mundo de la impresión desde principios del siglo pasado, es otra de las marcas atentas a este mercado. Como bien lo sabe su gerente de Producto para Equipos de Oficina, Israel López, “si bien el tema de la impresión 3D no es un tópico nuevo, la tecnología está evolucionando con rapidez y constituye un mercado con mucho potencial”. La marca considera que de un valor de mercado de $3,300 millones de dólares en 2014, el nicho de impresión 3D podría pasar a $10,200 millones en 2019.

Posibilidades en 3D… y más dimensiones

Un limitante de la manufactura aditiva había sido, por décadas, su costo descomunalmente alto. Aun en 2014 la percepción continuaba pues según una encuesta de Gartner, ejecutada a 330 personas trabajando en empresas a nivel mundial durante el tercer trimestre de ese año, el 70% opinaba que las impresoras 3D poseían un alto costo de adquisición y puesta en marcha.

Ahora, “a pesar de que se le sigue considerando una tecnología en etapa temprana incluso para la industria especializada –según señala Martín Carcaño, especialista en Manufactura de Autodesk–, poco a poco comienza a permear”. Hoy día, agrega, se pueden usar materiales de impresión flexibles, combinación de un material de soporte y uno fijo, o bien dos cabezales simultáneos de impresión (lo que permite imprimir a dos colores), así como la combinación de varias técnicas para lograr piezas más complejas. En cuanto a la forma en que se está aprovechando esta tecnología, comenta que con la entrada y masificación de tecnologías como FFF, lo más común actualmente es el modelo de “pago por uso”. Y finaliza: “El desarrollo sigue avanzando y, con esto, también van disminuyendo los costos, lo que la hace más accesible a un mayor número de consumidores”. 

A nivel de aplicaciones, tanto Mark Rushton, gerente de Portafolio de Producto SolidWorks de Dassault Systemes, como Rosales, de MakerBot, coinciden al señalar que el continuo surgimiento es emocionante. Incluso Rushton menciona que uno de sus clientes está empleando su software junto con impresoras 3D para dar ayuda en los desastres, “aunque ciertamente el prototipo es la aplicación No. 1 de este tipo de tecnologías, seguido por estampación y accesorio para fabricación y/o ensamble de productos fabricados en serie”, indica.

Si se trata de un segmento tan prometedor es porque esta innovación es de las que tienen como límite la imaginación. Pero toda esta diversificación de modelos, usos, materiales y aplicaciones, si bien abre el abanico de las posibilidades de hacer negocio también incrementa la complejidad para todos los jugadores de este sector, los integradores y distribuidores entre ellos.

Definitivamente se requiere un canal especializado o con conocimiento en aplicaciones CAD y la industria de la manufactura, por decir lo menos. Pero más allá de esto, Rosales (MakerBot) considera que los canales también deben ser lo suficientemente flexibles, visionarios y proactivos para leer el mercado y lograr penetrarlo. “Los distintos proveedores de este segmento tienen un sólido conocimiento de la tecnología, pero no de cómo hacer negocio en los distintos mercados. Esto es lo importante, y por eso es que el canal es de vital importancia, pues desarrollará el negocio para diferentes latitudes y verticales”, dice.

La sugerencia de Rodolfo Olvera, ingeniero de Manufactura Aditiva de Stratasys, es adquirir todo tipo de equipos demo, a fin de cubrir las distintas necesidades de venta con sus clientes. Y para Carcaño, es preciso apostar por procesos más complejos y usar múltiples tecnologías para emplear nuevos materiales compuestos de impresión. “El mercado es cada vez más demandante de productos únicos y personalizables, por lo que se requiere un cambio de visión que deje atrás la producción en serie y se enfoque en una producción más ‘customizada’.”

Las oportunidades están puestas y los proveedores de impresión 3D apoyan al canal mediante capacitación, talleres, webinars, certificaciones, comunidades, etcétera, pero como bien sugiere Rosales, “más allá de lo que las empresas de impresión 3D puedan hacer, el punto es qué tanto se está dispuesto a romper con el status quo para aventurarse a ofrecer productos o servicios que innoven y sobrepasen los paradigmas establecidos. Ahí está el verdadero reto”.

El sector automotriz, uno de los más fuertes en adopción de manufactura aditiva, atrajo inversiones por $4,593 millones de dólares hasta septiembre pasado, 30% más que en 2014. Fuente: ProMéxico

Gartner estima que este año, 490,000 impresoras 3D se distribuirán en los sectores industrial y educativo, y que la cifra se irá duplicando por año hasta alcanzar 5.6 millones en 2019.Fuente: Gartner

Cinco beneficios de la Impresión 3D en los negocios

  • Acorta y abarata las cadenas de suministro.
  • Promueve la innovación científica, la creatividad artística y la difusión de conocimientos tecnológicos.
  • Diversifica y extiende la línea de productos.
  • Provee un estilo flexible para la producción.
  • Posibilita la creación de nuevos modelos de negocios mediante diseños tridimensionales y programas de modelado virtual.
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