La instalación como pilar de la red

Para Fluke Networks, la implementación es fundamental para el desempeño eficiente de una red, donde las normas y estándares resultan determinantes en la consolidación de una venta frecuente.

Cancún, Quintana Roo. En el marco del Belden Alliance Partner Summit 2015, varios fueron los socios de negocio que apuntalaron presencia como parte de su alianza con la compañía, una de las participaciones clave fue la de Fluke Networks, firma que reitero la importancia de comprender a la red como un proceso holístico, donde cada uno de los pasos tiene repercusión directa sobre el rendimiento final.

«Tenemos una relación estrecha y antigua con fabricantes, como Belden, por ejemplo. Belden fabrica un excelente producto, pero mal instalado, el usuario final no va a recordar quien hizo la instalación, va a ver el nombre Belden escrito en el producto, por eso para el fabricante es importante que el integrador no solo sepa cómo instalar sus productos, sino que compruebe que se realizó el proceso correctamente y que la red funciona como se tenía planeado, porque repercute directamente en la imagen de la empresa con el usuario final. De ahí la importancia de instalar correctamente, reforzada por la utilización de los productos de Fluke para corroborar que el rendimiento de la red es el adecuado,» expresó Jim Davis, Regional Sales Director para Fluke Networks en Latinoamérica.

En este sentido y de acuerdo al ejecutivo, el mercado mexicano se muestra preparado para aplicar una cultura de regulación y auditoria, construyendo cada proyecto bajo un marco de implementación autorizado y estandarizado, que se ve reflejado el funcionamiento mismo del sistema.

«El integrador mexicano está bastante inmerso en la cultura de la certificación, forma parte del ecosistema mismo de la instalación de redes; cuando la gente no lo hace tenemos como consecuencia problemas en la instalación y uso de la red. Los grandes instaladores no ven a la certificación como una obligación, sino como un beneficio competitivo: si la red que yo instalo está certificada, va a funcionar y me van a llamar nuevamente cuando requieran instalar otra red,» agregó el directivo.

Sin embargo, la gama puntal no es el único segmento al que apunta Fluke, generando una oferta diferenciada que abarca distintos niveles de aplicación, cada uno regido por la misma vertiente de reglamentación.

«Muchas veces la certificación excede la necesidad, y resulta muy costoso para un cliente que requiere un proyecto más sencillo pero igualmente eficiente, entonces podemos bajar del nivel de certificación a cualificación o verificación. Vamos a decir que son tres niveles, en verificación hay continuidad con un sistema más sencillo. Si existe un mensaje simple y directo para los usuarios finales sería que soliciten siempre la certificación de acuerdo a la norma y, con ello, los respectivos informes; de vez en cuando, incluso, fungir como un auditor, es algo que fortalece la confianza y la relación entre ambas partes,» recalcó.

Para Davis, la misma rigurosidad que la empresa busca imprimir en su estructura, está presente desde la fabricación misma, haciendo del portafolio de la compañía un sinónimo de rendimiento.

«No queremos ser los más caros, tenemos como objetivo ser competitivos, y si haces un balance entre la calidad del producto, su vida útil y el precio, verás que es un buen negocio. Algo que siempre figura en las reclamaciones de los clientes es la cuestión del precio, porque siempre va a haber uno más barato; pero lo que hemos visto como Fluke, es que en robustez, facilidad de uso, confiabilidad y resultados, ves el costo como una inversión no como un gasto,» comentó el ejecutivo.

Lee más
Stulz
Industria TI se mueve hacia la reactivación y el canal es clave: Stulz